EL ENOJO DE UN REY

Y CHÁVEZ, OTRA VEZ

Al igual que muchos, no soy de los que se entusiasman con las cosas de la monarquía. No me detengo mucho en las páginas que dan cuenta de su vida y sus quehaceres. Sin embargo, ahora el asunto desborda la nota frívola. El rey Juan Carlos mandó a callar al inefable presidente Hugo Chávez.

«¿Por qué no te callas?», fueron las palabras literales del Rey a Chávez, pues éste no había dejado de interrumpir a Rodríguez Zapatero quien trataba de terminar una intervención en el pleno final de la Cumbre Iberoamericana, en la que le pidió que trate con «respeto» a todos los gobernantes y ex gobernantes de la comunidad. La prensa informa que el incidente fue provocado por unas declaraciones previas de Chávez, cuando el viernes llamó «fascista» al ex presidente del gobierno español José María Aznar
Probablemente, esta vez, el Rey logró sintonizar con mucho ciudadanos de España y de América Latina quienes, desde hace tiempo, tienen las mismas ganas de acallarlo. El presidente Hugo Chávez se mantiene en la creencia de que es la viva voz de los oprimidos y de que estos, necesitan de la intolerancia y la patanería para ser escuchados. Siempre molestará que causas justas sean distorsionadas y luego desdeñadas, lamentablemente porque «a su favor» intervienen personajes que desprestigian estas causas cuando chapalean en la cienaga de sus intereses personales de poder.

El asunto continúa aún, pues leo que Chávez contesta con un alegato que lo hunde más en la ignorancia de nuestra propia historia: «Yo le digo lo siguiente – declara el hombre – que tenemos quinientos años aquí y nunca nos callaremos, mucho menos a la voz de un monarca«. Es decir que la historia de esta América que él defiende comienza con la llegada de los españoles de hace quinientos años. ¿Dónde quedan las innumerables y riquísimas culturas prehispanas de América? O sea que quechuas, aymaras, aztecas, mayas y guaraníes, por mencionar solo algunos, no merecen ser incluidos en el componente de esta historia nuestra.

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