LA EXTINCIÓN DE LAS LENGUAS

En algunas de mis clases, en donde trato asuntos del lenguaje, cuento que hay más de cinco mil lenguas en el mundo. Agrego, además, que cada lengua no es sólo un sistema articulado de sonidos con la función de comunicar, sino que cada una expresa el modo cultural de la comunidad que la emplea. La lengua es la expresión articulada del sentimiento cultural de un pueblo. Siempre me parece asombroso que, por ejemplo, en lengua quechua haya más palabras que se refieren a las partes de una planta que las que conocemos comúmente en castellano. También que en lengua japonesa haya más de cuarenta palabras en relación con el arro. Que yo sepa mucho más que las conocidas en la lengua de Cervantes.

En ese sentido, vale destacar una nota en la que se menciona que más del cuarenta por ciento de los 6.000 idiomas existentes actualmente en el mundo van a desaparecer hacia la segunda mitad de este siglo. Ese es el vaticinio de un grupo de investigadores reunidos en Estados Unidos quienes calificaron esa declinación como «catastrófica«. «Hoy ya existen menos idiomas de los que había hace seis meses«, advirtieron en el encuentro anual de la Asociación Estadounidense para el Progreso de la Ciencia. Los lingüistas presentes en el encuentro señalaron el error de pensar que los idiomas hablados por pequeñas comunidades son menos importantes que las grandes lenguas internacionales, como el inglés o el español. El filólogo Stephen Anderson, de la Universidad de Yale, destacó la gran importancia económica de algunos de estos idiomas, como ocurre con algunas lenguas de los indios brasileños que viven en la cuenca del Amazonas.»En la Amazonia, existen tribus de indios que poseen conocimiento de remedios naturales en los cuales la industria farmacéutica está interesada. Si esas lenguas mueren no habrá cómo adquirir esos conocimientos«. Un poco exagerado el tal Anderson, aunque no demasiado. El científico estadounidense atribuyó a la globalización la responsabilidad por la muerte de muchas lenguas, puesto que muchos individuos se ven obligados a aprender idiomas dominantes para obtener mejor calificación en el mercado de trabajo.
Sin embargo – atención – no cree que una única lengua pueda llegar a dominar el mundo.»No lo creo. Si el mundo entero hablase esperanto, en cincuenta o cien años esa lengua ya tendría dialectos y en un par de siglos ya nadie se entendería. La evolución de los idiomas es constante y la condición humana está asociada a la existencia de muchas lenguas«.

Estoy pensando en las preguntas que hago sobre las lenguas amerindias en el Perú. En lo odiosas que les pueden parecer las referencias sobre lenguas peruanas como el jacaru o el cauqui, lenguas de las cuales mis alumnos solo han leído en un libro de sociolinguística y con las que no tienen otra vinculación, pero que históricamente – hay que reconocerlo – pertenecen aún a nuestra realidad presente. Cuánto deben odiar ese tipo de preguntas. Lo siento.

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